¡Feliz es el destino de las vírgenes vestales!
Pues olvidan el mundo y el mundo las olvida a ellas.
¡Brillo eterno de la mente inmaculada!
Cada oración aceptada y cada deseo renunciado.
Pues olvidan el mundo y el mundo las olvida a ellas.
¡Brillo eterno de la mente inmaculada!
Cada oración aceptada y cada deseo renunciado.
- Alexander Pope
